Home / Astrología China / La Adivinación en China

Desde tiempos ancestrales el ser humano ha sentido la necesidad de aprender a interpretar los acontecimientos que ocurr√≠an a su alrededor de forma natural. Inherentemente a la forma de ser de este hombre primigenio, aparece la necesidad y/o capacidad de predecir los acontecimientos m√°s elementales aplicando, sin ser consciente de ello, el conocimiento adquirido por sus antepasados y transmitido hasta √©l a trav√©s de la cultura. No hay que olvidar que tan s√≥lo llevamos tres siglos de ciencia positiva y apenas dos de desarrollo tecnol√≥gico. En la antig√ľedad no se diferenciaba entre creencias y leyes f√≠sicas, se viv√≠a inmerso en un mundo metaf√≠sico en el que las f√°bulas y los sue√Īos danzaban a su antojo.
Ante una cultura principalmente agr√≠cola, la medida del tiempo resultaba algo fundamental. Para poder llevarlo a cabo no se conoc√≠a nada mejor que la propia b√≥veda celeste. A trav√©s de una continua observaci√≥n y despu√©s de much√≠simos a√Īos, las primeras civilizaciones fueron capaces de relacionar algunos aspectos o posiciones celestes con los momentos de mayor relevancia para la agricultura. As√≠ pues nac√≠a una primera ciencia que pod√≠amos llamar Astrobiolog√≠a, con la que se intentaba explicar y abarcar todos aquellos acontecimientos que se produc√≠an en la naturaleza.
Pero al igual que ocurre hoy en d√≠a, la Astrolog√≠a coexist√≠a con las m√°s diversas formas de Adivinaci√≥n. En la antigua China, parece ser que exist√≠a una forma de adivinaci√≥n que utilizaba huesos de animal, m√°s concretamente om√≥platos o cascarones planos de tortuga sobre los que se hac√≠an incisiones y quemaduras para marcar o se√Īalar diferentes situaciones. Parece ser que se empleaban a modo adivinatorio en ancestrales rituales y ceremonias. Estos huesos siguen apareciendo en los campos de la gran extensi√≥n china y se conocen bajo en nombre de ¬ęhuesos del Drag√≥n¬Ľ, que en ocasiones se trituran y muelen para ser tomados a modo de f√°rmaco m√°gico que todo lo cura.
Se cree que las viejas inscripciones que se hacían sobre huesos, conchas y caparazones dieron pie al desarrollo de los ideogramas utilizados en la escritura china. Gracias a este desarrollo, parece muy posible que los adivinos hicieran un esfuerzo por enumerar y registrar todas las posibilidades que se representaban por medio de las inscripciones y las quemaduras de los huesos. El inevitable paso del tiempo acabó por relacionar la numeración con los acontecimientos y de ahí el gran paso que significó la creación del calendario.
Antes de entrar en la adivinaci√≥n por planetas es necesario citar el desarrollo de la numerolog√≠a y la adivinaci√≥n por tallos de Aquilea. Grosso modo y partiendo del I y el 2, del Yin y del Yang, Fu Xi invent√≥ el lenguaje de los ¬ętrigramas¬Ľ se√Īalando el Yin con una raya partida y el Yang con una raya entera. Es posible que numerara a base de rayas partidas y enteras las ocho escamas exteriores del caparaz√≥n plano de la tortuga, y para eso tuvo que utilizar las tres l√≠neas que forman los conocidos trigramas utilizados por el I Ching o Libro de las mutaciones. No se sabe bien a ciencia cierta por qu√© se le dio tanta importancia a este tipo de nomenclatura. Posiblemente el I Ching fuera la forma m√°s completa de recoger toda la sabidur√≠a de la cultura china, y adem√°s al duplicar los trigramas y usarlos en forma de hexagramas, se produc√≠a la curiosa y acertada cifra de 64 signos que encajaban bastante bien con los a√Īos del Ciclo Sexagesimal o siglo chino. Con los tallos de Aquilea se pod√≠a acceder aleatoriamente a uno de los 64 hexagramas del I Ching, siendo la forma de adivinaci√≥n m√°s utilizada en la antigua China. Adem√°s sobre el Libro de las mutaciones trabaj√≥ el gran Confucio aportando interesantes normas de moral y √©tica que relacion√≥ con los diferentes hexagramas, lo que ayud√≥ mucho a mantener la armon√≠a entre los habitantes de tan hermoso pa√≠s.
La riqueza de la vieja China era tal que no se permit√≠a descuidar ning√ļn aspecto de la naturaleza. De ah√≠ que otros tipos de artes adivinatorias se desarrollaran de forma paralela a las anteriormente mencionadas. Una de ellas y muy conocida por todos es el Feng Shui o arte de ubicarse correctamente en el espacio. Hoy en d√≠a tambi√©n conocido bajo el lema de la Casa Feliz. Una vez m√°s, todo el saber de las inscripciones de los viejos caparazones de las tortugas se utiliz√≥ para encontrar una serie de normas que fueran √ļtiles para el ser humano y sobre todo para organizarse m√°s acertadamente en el espacio.
Las nueve escamas del caparaz√≥n plano forman el Bakua, que sirve de esquema espacial b√°sico y que tiene relacionadas emociones, situaciones y acontecimientos propios de nuestra vida tanto con la ubicaci√≥n como con los elementos. La Geomancia o adivinaci√≥n por piedras tuvo gran desarrollo en la antigua civilizaci√≥n china.A cada mineral se le adjudica una energ√≠a y un poder que en el caso de armonizar con nuestro estado se producir√° un efecto sin√©rgico muy relevante. En nuestros d√≠as tiene gran apogeo la curaci√≥n por medio de estas ¬ępiedras¬Ľ, plenamente cargadas de efectos beneficiosos para la salud.


 
 

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