Home / Astrología China / Los Cinco Movimientos (III)

El elemento que rinde pleitesía al poder del Agua es el Fuego. No parece que sea necesario explicar algo tan obvio, todos sabemos que el agua apaga el fuego (siempre y cuando haya la suficiente). Profundizando un poco más podemos pensar que el Agua hace lo posible por rellenar todos los espacios que tenga a su disposición, y como el Fuego a pesar de tener una forma sólida en su interior es hueco, se convierte en el elemento que el Agua más fácilmente puede penetrar. Al fijarnos en la psicología que acompaña a ambos signos, resulta un poco más engorroso entender el porqué de esta relación. Posiblemente sea el carácter de Fuego, que prescinde por completo de velar por lo que le alimenta, el que lo haga tan vulnerable ante la acción del líquido elemento. Hemos visto con anterioridad que la persona de Fuego se alimenta principalmente de la atención que acapara de los demás. Se nutre del espectáculo que genera a su alrededor, de la audiencia captada, pero esto no lo reconoce. El individuo de Fuego se cree que toda la energía de su llama proviene de él. El temperamento de Agua sabe cómo penetrar e influir en las emociones y en los deseos de los demás. Si se le da el tiempo y las condiciones suficientes, el Agua convencerá mucho más y de forma más duradera que la personalidad de Fuego. Este último es más rápido, pero no vela por su propio alimento, además el Fuego desea subir cada vez más alto mientras que el Agua se opone totalmente a este movimiento, arrastrando hacia abajo todo lo que encuentra a su paso, aislando de esta manera a la llama de su tronco.
Pero a su vez, el Fuego también es muy capaz de mantener a otro elemento bajo su control. En este caso, el Fuego dominará y controlará al Metal.Todos sabemos que si se llega a calentar lo suficiente el ambiente, el duro Metal se tornará maleable o incluso se derretirá como un helado en un día veraniego. Por más que parezca infranqueable la dura coraza con que se protege el Metal, sus propias cualidades le hacen un perfecto transmisor de la temperatura, lo que significa que la llama penetra y pasa a través suyo sin problema alguno.Ver esto mismo desde el punto de vista psicológico no resulta nada fácil, más bien da la sensación de que ambas personalidades pueden entrar fácilmente en pugna. Pero con su afán de protagonismo, el Fuego es capaz de acaparar y, sobre todo, proyectar toda la fuerza de la colectividad sobre el Metal, cual lupa que condensa los rayos solares hasta llegar a producir llama. Al temperamento Metal le encanta, o por lo menos así lo parece, suscitar en los demás fuertes sensaciones y/o emociones. Su estrategia parte de la energía más insospechada, de la súbita explosión emocional, de irrumpir y causar una sensación común a su alrededor que no deje fibra sensible sin tocar. El Fuego con su temperamento demostrativo es capaz de poner en evidencia a la personalidad del Metal ante la vista de los demás, de poner en su contra a toda la audiencia, obteniendo así prácticamente el control de la situación.
En resumidas cuentas, se pueden ver los movimientos de los Cinco Elementos desde dos perspectivas muy diferentes, pero lo más importante es que, al igual que ocurre con el Yin y el Yang, la suma de todos ellos debe completar la Unidad. Por tanto, podemos generalizar diciendo que un elemento siguiendo el ciclo de generación alimentará a otro (su hija) a costa de su propio detrimento. Respecto al elemento al que controla (su nieta, la hija de su hija), ejercerá un férreo control de tal manera que no permitirá que su cantidad se desmande. A su vez el elemento de partida depende de lo que genere otro (su madre) y su propia existencia quedará bajo el control de una abuela (la madre de su madre).


 
 

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