Home / Diccionario de sueños / Soñar con Pescar o con un Pez

Pescar y pez son símbolos que no podrían aparecer menos complicados y menos densos de significado después de transcurridos dos milenios de la era astrológica de Piscis, cuyo inicio fue señalado por un Cristo que se identificaba con el pez y que de peces multiplicados sembraba sus milagros. El doble simbolismo de fecundidad y de vida, derivado de la abundancia de los huevos del pez, lo convierte en valioso tanto para el teólogo como para el psicoanalista: el primero lo entenderá como emblema del espíritu y llamará pescadores de almas a los ministros de la Iglesia; el segundo se identificará a sí mismo con el pescador que extrae del inconsciente contenidos profundos, y al pez con el falo.
Los hebreos se alimentaban de peces en las fiestas prescritas, para significar así su renovación espiritual. En China, se esculpen peces en jade porque acarrean fortuna; en Japón, con la misma intención, para festejar la primavera se hacen volar grandes cometas de papel rojo con forma de pez.

Significado en la Antigüedad

Los griegos, con el mar a su alrededor y el pescado como plato fuerte, deben haberlo soñado, por decirlo así…, en todas las salsas, si se considera la cantidad de material que transmite Artemidoro sobre este tema: para comenzar, es lógico, identifica la buena pesca con las ganancias y los peces pequeños o poco apreciados con la contrariedad y las desgracias. Peces de agua dulce constituyen siempre un buen signo, aunque de tono menor; muertos, significan vanas esperanzas, disgustos. Ver peces en la cama es un sueño particularmente negativo para los navegantes y para los enfermos: a los primeros anuncia naufragio, a los otros peligro de muerte. Parirlos en el sueño augura a la mujer un hijo mudo y de vida breve. Artemidoro revela un conocimiento de las varias especies comestibles digno de un ictiólogo: los peces de color —afirma— anuncian engaños; los rojos, en particular, fiebre. Peces planos son indicios de agotamiento; peces cartilaginosos (como la corvina y la anguila) fatigas inútiles y vanas esperanzas. Los salmonetes que se reproducen tres veces constituyen un óptimo pronóstico para la mujer que aún no ha concebido. Las gambas son mensajeras del matrimonio. Pulpos y sepias acarrean fortuna a los malvados, obstáculos a los demás. Atunes y caballas, señalan esperanzas perdidas. Soñar con aparejos de pesca prevé insidias, pues el durmiente será objeto de la «pesca» ajena. En la India, el pez es portador de curación.

Significado adivinatorio

Todavía hoy, lo mismo que para Artemidoro, comer o pescar grandes peces pronostica alegrías y éxitos; si en cambio son pequeños, odio y en general desgracias, dolor, tristeza. Los peces multicolores significan enfermedad y litigios según algunos, curación según otros. Peces vivos hacen esperar un buen acontecimiento; si nadan señalan noticias lejanas; muertos, son aviso de desilusiones; es inútil perseverar. Un único pez grande es entendido como anuncio de bodas, pero si es muy grande (más que el durmiente mismo), denota un peligro, imaginario o real.
Un pez pequeño en la boca de uno grande augura a la mujer una próxima gravidez. Parir un pez, a diferencia del pasado, predice el nacimiento de un hijo bello y sano, que se hará célebre.
Los peces de mar son, según ciertas claves, presagio de infortunio; el tiburón en particular señala desgracias y rivalidad en amores. Soñar con pescar con el sedal aconseja perdonar una ofensa; ver a otros pescar es un mal signo de hijos débiles o, peor, mudos; pero si el que lo hace es un niño, el sueño prevé simplemente el cambio de las condiciones atmosféricas.

Significado psicológico

La escuela freudiana vincula exclusivamente el pez a la sexualidad: el pez es el falo, la fecundidad, el niño. La sangre fría que lo distingue parece, por otra parte, contradecir este simbolismo, atribuyéndole una connotación de frigidez o impotencia.
Según la escuela junghiana, el pez, perteneciente a una clase zoológica primitiva y ligada al pasado de la evolución, se relaciona con los procesos profundos del inconsciente. Soñar con ser devorado o amenazado denuncia, empero, un profundo temor de ser vencido por las fuerzas oscuras del Ello. Ver nadar peces en direcciones opuestas, como en el símbolo gráfico del signo astrológico, denuncia emociones y tendencias contrastantes (y lo confirma Piscis en el Zodiaco, siempre con sus peces dobles y bifrontes: espiritualidad y goce, altruismo y egoísmo, artistas y románticos de pésimo gusto). El ojo del pez, que no se cierra jamás, asume otro significado diferente vinculándose por casualidad a la conciencia vigilante y a la atención. Considerando, por último, el aspecto alimenticio, de nutrición, que viene de las aguas profundas, se puede asimilar la pesca a la terapia psicoanalítica que «pesca» contenidos psicológicos profundos.

Interpretación médica

Todo parece indicar que los sueños que tienen como protagonistas a los peces están determinados por formas alérgicas.

Números de la suerte

Pescar: 2, 3, 27. Pez: 17, 20. 81.

Diccionario de Sueños


 

Astral

soñar con pescados grandes
 

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