Home / Diccionario de sueños / Soñar con Sangre

Una cadena asociativa típica, para la sangre, podría ser: sangre-Marte-rojo-fuego-pasión-fuerza vital-purificación, como permitiría suponer el acto final de la operación alquímica que tiñe las sustancias de rojo. Puede vincularse al concepto de alianza (y el rito nupcial gitano prescribe que sea mezclada la sangre de los dos esposos), y puede también sugerir conexión con el odio, la violencia y, en analogía con el esperma, con la fecundidad.
Célebres y omnipresentes fueron los tributos de sangre en el pasado, y no hablamos sólo de los holocaustos aztecas o de las ofrendas en honor de la diosa Kali, o de Astarté, sino de todos los sacrificios de hombres, bueyes, ovejas, aves (reales o simbólicas) practicados por los pueblos más «pacifistas» para aplacar la potencia divina, obtener beneficios y atenuar los castigos. Se llega hasta la sangre de Cristo mismo, celebrada bajo la forma de vino rojo, porque la sangre es, como ningún otro elemento, el lazo más directo y fuerte con la divinidad, con las fuerzas inferiores, con todas las entidades desencarnadas con las cuales el hombre busca tener un contacto o una comunicación. En la leyenda de los niños degollados, los gatos y los gallos sacrificados, en los filtros de amor y en todas las muñecas manchadas de rojo, en los baños de sangre prescritos en las ceremonias iniciáticas de las poblaciones tribales o en su simulación con tinta roja, existe una profunda realidad: la sacralidad del líquido hemático, su capacidad de despertar instintos adormecidos, energías latentes ligadas al sexo o a la muerte, fuerzas operantes, creadoras o destructivas.

Significado en la Antigüedad

Artemidoro, reconociendo a la sangre su título de fuerza vital, base de la vida, la conecta con el dinero porque también el dinero es (desgraciadamente) poder, necesidad —al menos en esta sociedad— inalienable. El dinero es también promesa para quien vomite sangre, cosa que augura también la muerte de los enemigos o, en la India, la del mismo durmiente. Si se la ve gotear en la tierra, será, en cambio, un hijo el que acabe su viaje terrenal. En el Talmud, quien sueña con herirse hasta sangrar recibe la promesa de remisión de todos los pecados.

Significado adivinatorio

Soñar con perder sangre denota migrañas, dolores, peligros de enfermedad, añoranzas; ver sangrar a otro, disputa; derramarla en abundancia, codicia.
Una gran cantidad de sangre es indicio de fortuna y progreso. Manchas de sangre en general pronostican éxitos: en particular, la propia predice herencia; la ajena, triunfos. Perder sangre por la nariz significa vergüenza; escupirla, desdichas familiares y otros problemas de salud. Sangre negra es aviso de pobreza.

Significado psicológico

Es evidente la relación freudiana entre la sangre, especialmente si es roja y clara, con la sexualidad, la fecundidad, el esperma.

Interpretación médica

El sueño parece deberse a episodios de congestión o a pequeñas hemorragias.

Números de la suerte

18, 19.

Diccionario de Sueños

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