Home / Diccionario de sueños / Soñar con un Niño

En un célebre hecho poético, Pascoli encuentra el muchachito que todos llevamos en nuestro interior: todo lo que queda de simple (y no es poco), de limpio, y capaz de hablar con la naturaleza su lenguaje primordial, independiente de la palabra.
Por tanto, el niño se representa como símbolo soberano de la pureza, y según afirman los alquimistas, de la perfección del dios que hay en cada uno de nosotros. Volver a ser niño, equivale a recuperar aquel carácter de beatitud integral anterior al pecado original, el único estado psíquico que permite un encuentro total con la divinidad, en el abandono más completo y confiado.
Cristo también insiste mucho en este motivo del muchacho, como el más digno de entre los seres humanos para subir al cielo. Y todos, religiosos y ateos, santos e impíos, no pueden evitar el experimentar un movimiento de ternura frente a este pequeño futuro hombre.
El niño también debe ser considerado como la síntesis de lo masculino y lo femenino, del Yang y del Yin, la pareja de opuestos, que sin perder la propia individualidad, se funden en otro ser.

Significado en la Antigüedad

Será necesario dar un salto en el tiempo, y salir de este siglo centrado sobre la infancia, productor de alimentos super nutritivos y de juguetes estudiados detalladamente. En la Antigüedad, la palabra hijos era sinónimo de «tantos», es decir, con excepción de los bien situados, era sinónimo de preocupaciones.
Artemidoro también piensa así, cuando afirma que soñar con los propios hijos es indicio de problemas. En cambio, soñar en los de los demás, siempre que sean graciosos, anuncia grandes ventajas. Además, Artemidoro impíamente, atribuye un significado favorable a los varones, infausto a las niñas… Y para justificarlo y justificar a todos sus contemporáneos, puede intervenir el hecho de que los varones constituían futuros brazos, y por tanto futura riqueza. En un sistema patriarcal como el griego, tan sólo eran los varones quienes fundaban su nueva familia en la misma casa paterna, perpetuando con ello nombre y tradición, y cuidando de los padres hasta la muerte. Por el contrario, las hembras debían ser alimentadas, vestidas, crecer, dotadas de abundante dote para no hacer peligrar el noviazgo, y después se iba a gastar sus propias energías, la propia fecundidad, el propio amor en otra familia, en otro clan. Para Artemidoro, tener un niño en brazos anuncia peligros. Jugar con ellos, años de alegría.

Significado adivinatorio

El niño bonito es siempre señal de felicidad, y también señala preciosos conocimientos. Herido o enfermo, anuncia inquietudes y tristeza. Tener niños, revela problemas, pero en cambio para otros, felicidad (la interpretación más o menos positiva depende del deseo de prole del propio individuo).
Un niño (varón), advierte que la situación financiera complicada se está aclarando. Una niña, indica más felicidad al principio que después. Ver hermosos niños (de otros), augurio de riqueza. El verlos, para aquel que tenga la mujer encinta, augura el nacimiento de un hijo, pero si no está encinta, es augurio de enfermedad. Este sueño es, para el prisionero, promesa de libertad. Para un enfermo, indica complicaciones, situación que se está agravando.
Un niño mamando, equivale a la seguridad de fortuna, pero si lo rechaza, prevé la muerte de una hija recién nacida, o del marido. Aparecer un niño con el ama de cría, señala días felices. Verlo que se cae, alguna molestia financiera. Si corre por la casa, el sueño alude a la esterilidad de la pareja. Si juega, es augurio de alegría, felicidad.
Un niño monstruoso, hace temer peligro, e infelicidad. Un niño en los brazos de un hombre, es augurio del nacimiento de un hijo varón. De una mujer, una hembra. Muchos hijos en casa, anuncian negocios prósperos. Demasiados, preocupaciones. Muy pequeños, fecundidad. Demasiados recién nacidos en una vez (gemelos), son indicio de esfuerzo excesivo.
Tener un niño de la mano, asegura la consecución de negocios difíciles. Jugar con él, una herencia inesperada. El mismo augurio viene proporcionado por la imagen onírica de un niño muerto. Una hermosa niña, es señal de grandes gastos. Besarla, es augurio de sorpresas agradables. Verla bailar, un amor feliz. Oírla llorar, una traición.

Significado psicológico

La escuela freudiana identifica al niño con el órgano genital masculino. Jugar con él o maltratarlo, reviste por tanto un significado de masturbación. Para el hombre, también puede indicar el deseo inconsciente de retorno. Para la mujer, de maternidad.
Este tema onírico pone de manifiesto para los modernos la situación psíquica del soñador. Elementos infantiles que continúan subsistiendo, determinando una situación de disociación.
Para la escuela jungiana, este sueño es revelador de la relación del soñador con el niño que hay en él. A través de su voz, el subconsciente le podrá regalar preciosos consejos.

Interpretación médica

La imagen onírica del niño puede indicar un inicio de gravidez todavía asintomático y no diagnosticado, precedente a la ausencia de la menstruación.

Números de la suerte

1, 2, 11.

Diccionario de Sueños

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